XXXIII. La bola de cristal

Faltan ya apenas 10 días para que comience la temporada regular de la NBA. La pretemporada acortada de este año llega ahora por su ecuador, y hemos visto ya demasiados amistosos para decirnos a nosotros mismos que no hay que sacar demasiadas conclusiones de estas pachangas… pero lo haremos igualmente.

Y es tiempo de hacer apuestas, de sacar nuestra vena de Nostradamus para ver lo que va a suceder en los próximos nueve meses. Así que aquí van mis diez predicciones.

 

Predicción 1: Los Clippers serán más divertidos que con Chris Paul.

Chris Paul no es simplemente uno de los mejores bases de la NBA moderna, también lo sea probablemente de toda la historia de la NBA. Eso no quita que también pueda ser un incordio para sus compañeros por su constante exigencia. Sus primeras campañas en Los Angeles fueron las que la convirtieron en ‘lob city’, una época en la que los Clippers brillaban después de décadas en la sombra. Pero poco a poco fueron perdiendo esa frescura, llegando hasta el hastío que podía percibirse en las dos últimas campañas. Bill Simmons, abonado de los Clippers y espectador habitual, lo ha dicho muchas veces: incomprensiblemente, no se divertían jugando juntos.

Pero Chris Paul ya no está. Esto, que llevará a un bajón deportivo inevitable, puede tener su faceta positiva. Para empezar, uno de sus recambio es nuestro conocido Milos Teodosic, quien ya se ha convertido en uno de los héroes de Twitter-NBA durante la pretemporada gracias a sus pases.

Con Patrick Beverley, Danilo Gallinari y el mencionado Teodosic también podemos ver un movimiento de balón más rápido.

“Vamos a tener más movimiento de balón, eso es algo que siempre he pedido”, dijo Doc Rivers en julio. “Con las habilidades de Chris (Paul) intentabas sacar ventaja con las cosas que sabía hacer, y era alguien que necesitaba el balón para crear. Y lo hacía tan bien que básicamente te rendías a eso”.

Sin Paul, Doc Rivers podrá experimentar también con formatos en los que incluso Blake Griffin domine el balón. Ya sea ‘Point Blake’ o ‘Blake Ball’, hay potencial de diversión en los Clippers. Que respeten las lesiones o que eso se traduzca en victorias ya es otro asunto.

 

Predicción 2: La reducción en el número de tiempos muertos va a marcar una diferencia. 

Una de las novedades que ha introducido la NBA para esta temporada es la reducción en el número total de tiempos muertos que se pueden pedir durante los partidos. Anteriormente podía haber hasta 18 tiempos muertos en un encuentro, reduciéndose ese número a 14. Y, quizás en un cambio aún más importante, en vez de poder pedir tres tiempos muertos en los dos últimos minutos como hasta ahora, los equipos solo podrán pedir dos tiempos muertos en los últimos tres minutos. Esto debería ayudar a la fluidez de los encuentros, especialmente en los finales apretados.

“Lo que nos dijeron los fans y muchos equipos es que particularmente los finales de los partidos eran demasiado espesos”, comentó Adam Silver. “Creo que se lleva hablando de la duración de los dos últimos minutos desde que yo era un niño. Creemos que estos cambios tendrán un impacto significante, especialmente al final de los partidos”.

Ya hemos podido notar estos cambios durante la pretemporada. La duración media de un partido en los últimos años rondaba las 2:15 de tiempo real. Si nos fijamos en los 8 partidos del pasado viernes, solo hubo uno que durase más de 2:09, y el más corto de ellos, el Kings – Spurs, se quedó por debajo de las dos horas: 1:55. Los que trasnochamos muchos días agradeceremos ese cuarto de hora extra. Estas pequeñas modificaciones son las que mantienen a la NBA en el buen camino.

 

Predicción 3: Los Sixers se acercarán a los Playoffs… pero se quedarán fuera. 

Dónde acaba ‘El Proceso’: ¿en los Playoffs o en el anillo? Si es lo primero estamos más cerca de verlo… pero creo que tendremos que esperar.

Con un quinteto inicial de Fultz, Redick, Covington, Simmons y Embiid finalizará una racha de cuatro temporadas consecutivas con la peor eficiencia ofensiva de la liga. La llegada de Redick aporta veteranía y lanzamiento, Covington está infravalorado, Saric y Stauskas aportan anotación desde el banquillo mientras que Jahlil Okafor, Richaun Homes y Amir Johnson completan la rotación interior. Hay mucho material en manos de Brett Brown.

Sin embargo, tampoco podemos olvidarnos de que Embiid ha jugado solo 31 partidos en su único año y que probablemente tenga limitación de minutos y de back-to-backs. Que Simmons viene de perderse un año entero y que, destacando mucho en su faceta pasadora, los primeros síntomas muestran que su miedo a lanzar es real, algo que parece haber contagiado a Fultz, por cierto.

Lesiones como la de Nicolas Batum en los Hornets pueden ayudar a abrir un hueco, pero creo que los Sixers tendrán que seguir con su proceso y permanecer en puestos de lotería al menos una temporada más.

 

Predicción 4: Los Wolves serán un equipo top 4 del Oeste…

Segundo año de Tom Thibodeau. Incorporaciones de Jimmy Butler, Jeff Teague, Taj Gibson y Jamal Crawford. Cuarto año del renovado Andrew Wiggins.

Todas ellas, unidas, hubieran sido buenas razones para reforzar mi predicción de que los Wovles tendrán factor cancha en los Playoffs del Oeste. Sin embargo, mi razón principal tiene nombre (compuesto) y apellido: Karl-Anthony Towns.

Dentro de la temporada algo decepcionante que tuvieron los Wolves en el estreno de Thibodeau, Towns destacó por encima del resto. Lo hizo especialmente en números (25.1 puntos, 12.3 rebotes y 1.3 tapones por partido), pero además cada vez se nota más su influencia en el juego en los minutos calientes.

Towns terminó la campaña anterior promediando 28.4 puntos y 13.4 rebotes en sus últimos 25 partidos. Con un 43.4% de acierto en triples. Eso es lo que me lleva a pensar en los Wolves como equipo top 4: un Karl-Anthony Towns que quedará segundo en el premio al jugador más mejorado de la temporada (el ganador os lo cuento luego). Dos apuestas en una.

 

Predicción 5: … a costa de los San Antonio Spurs.

La experiencia nos ha dicho que siempre es un error subestimar a los San Antonio Spurs, pero esta temporada las señales nos dicen que Popovich y compañía podrían dar un paso atrás, al menos temporalmente, o simplemente no haber mejorado al nivel de otros equipos de la conferencia.

Se marcharon Jonathon Simmons y Dewayne Dedmon, 8º y 9º en minutos totales respectivamente, y sus sustitutos serán Rudy Gay y Joffrey Lauvergne, al menos sobre el papel. El primero de ellos tras una grave lesión en el tendón de aquiles. En San Antonio confían en la evolución de Dejounte Murray y Davis Bertans, pero  Kyle Anderson sigue sin dar el salto esperado. Pau Gasol y Manu Ginobili se acercarán y, en el caso del argentino, cumplirán los 40 años, mientras Tony Parker llegará a los 35 recuperándose de una lesión en el cuádriceps que podría hacer que no juegue hasta 2018. Para colmo de males, Kawhi Leonard llega mermado al principio de la temporada por molestias también en el cuádriceps.

Tampoco es descartable que Kawhi Leonard se ponga a nivel de MVP de la temporada y todo lo anterior quede en nada, pero con los Warriors manteniendo y mejorando su bloque y las mejorías de otras franquicias como Rockets, Thunder o Wolves, San Antonio podría enfrentarse a la primera ronda como visitante. Algo que tampoco es que deba importarles siempre y cuando lleguen sanos, por cierto.

Predicción 6: Myles Turner será el jugador más mejorado de la temporada.

En Indiana les espera una temporada muy larga. Los Pacers tienen el talento suficiente para no estar en el pozo de la Conferencia Este, pero lo más probable es que no sea suficiente para luchar por entrar en Playoffs, con lo cual se encontrarán en tierra de nadie.

Con la marcha de Paul George hay varios jugadores que cobrarán más protagonismo, entre ellos los dos que fueron moneda de cambio, Victor Oladipo y Domantas Sabonis, pero si alguien debería salir beneficiado en cuanto a uso ofensivo ese es Myles Turner. Cabe la posibilidad de que Lance Stephenson acapare más balón que ninguno de ellos, pero sería peor opción que cualquiera de los jugadores mencionados anteriormente porque lo que importa en los Pacers ahora mismo no es el presente precisamente.

Si Lance quiere ser el héroe, Indiana tiene dos opciones: jugar a lo que quiera Stephenson y quedar lejos de Playoffs, o darle galones de líder a Miles Turner, ver cómo crece para colarse en la cúspide de los interiores prometedores de la liga, y quedar lejos de Playoffs igualmente. Y deberían optar por la opción de futuro.

Myles Turner promedió 14.5 puntos, 7.3 rebotes y 2.1 tapones en su año sophomore. Este será su tercer año, al final del cual puede optar a una extensión de contrato como la que ha firmado Andrew Wiggins en Minnesota hace unas semanas. Si los Pacers optan por la opción correcta, Myles Turner mejorará notablemente esos números, ganará el premio al jugador que más ha mejorado y dentro de un año estará firmando una extensión de contrato por el máximo.

 

Predicción 7: Alvin Gentry no terminará la temporada en los New Orleans Pelicans. 

Esta es una apuesta muy popular porque en los últimos años no ha funcionado bien casi nada que incluyese a DeMarcus Cousins, a Rajon Rondo o a los New Orleans Pelicans.

En principio hay talento en Cousins, Anthony Davis, Rondo y Jrue Holiday como para poder colarse en los Playoffs del Oeste, pero las probabilidades de que la situación explote también son altas. Todo lo que no sea un buen comienzo y la sensación constante de que hay posibilidades de Playoffs llevará al despido de un Alvin Gentry que tampoco ha dado con la tecla en sus dos temporadas al frente de los Pelicans.

Podría considerarse precipitado un despido cuando se encuentra solo en su tercera campaña, pero es que el que está de verdad entre la espada y la pared es Dell Demps, el General Manager, quien sin duda intentaría volver a salvar el culo con un cambio de entrenador. Aunque lo más probable es que si los Pelicans no entran en Playoffs ninguno de los dos conserve su puesto de trabajo. Como ya explicamos en estas líneas, la situación de la franquicia también es peculiar y no es nada descartable la venta o incluso el traslado de la misma.

Esta también es apuesta doble: no habrá Playoffs en New Orleans y en julio DeMarcus Cousins buscará nuevo equipo mientras Gentry y Demps buscan nuevo trabajo.

Predicción 8: El escándalo de la NCAA salpicará de manera indirecta a la NBA

El FBI ha puesto su lupa en la NCAA, y como explicaba Nacho Juan la semana pasada, nada volverá a ser lo mismo en la liga universitaria. Y no se quedará ahí. El tsunami también llegará a las costas de la NBA.

No ocurrirá nada grave de por sí al producto NBA, ni a sus jugadores o entrenadores, pero sí a a las marcas deportivas y a otro de los colectivos importantes de la liga: los agentes. La oficina de uno de los más importantes, Andy Miller, ya ha sido registrada por el FBI, y podemos dar por hecho que no será el único investigado por los federales. Todas las agencias están en el ojo del huracán, y seguro que más de una está ahora mismo asegurándose de que sus cadáveres están bien escondidos.

Otra arista de esta situación, aunque más a medio y largo plazo, es que la NBA haga una apuesta real para que la G-League sea una alternativa realista a la NCAA para los jugadores después del instituto. NBA y NCAA mantienen hasta ahora una especie de pacto de no agresión que podría cambiar si se demuestra lo que muchos intuyen: que la NCAA es más corrupta aún que la Federación Española de Fútbol.

 

Predicción 9: Andre Drummond y Reggie Jackson no estarán en el mismo equipo al terminar la temporada.

Algo no termina de funcionar bien en Detroit. Después de meterse en Playoffs ganando 44 partidos en 2016, parecía que los Pistons iban hacia arriba y que se asentarían como uno de los mejores equipos de la Conferencia Este. Nada más lejos de la realidad: la campaña pasada se quedaron en 37 victorias y de nuevo vieron las eliminatorias desde casa.

Mucho tuvo que ver en eso que Reggie Jackson se perdiese 20 partidos por lesión, pero sería ingenuo pensar que ese fue su único problema. En los 1.135 minutos que Jackson y Andre Drummond, los dos pilares del proyecto, compartieron pista, los Detroit Pistons fueron 8.3 puntos por cada 100 posesiones peores que sus rivales. Como referencia, Drummond jugó 1.158 con el otro base principal, Ish Smith, y “solo” fueron 3.8 puntos peores por cada 100 posesiones. No en vano, los que se supone que son los dos mejores jugadores de la plantilla tuvieron los peores net ratings de entre todos sus compañeros (-8.8 Jackson y -6.3 Drummond).

El pívot capturó casi 14 rebotes por partido, pero tuvo su peor marca de carrera en tapones (1.1). En defensa los Pistons permitieron 9.2 puntos por cada 100 posesiones menos cuando no estaba Drummond en pista. Su porcentaje de acierto en tiros libres fue del 38.6%, lo que lo convirtió en centro del hack-a-Drummond en más de una ocasión. Y, según Zach Lowe, la franquicia puso a los dos en el mercado antes del trade deadline y sus propios compañeros confrontaron a Jackson por su pobre nivel defensivo.

Quizás con Jackson sano desde el principio y con la incorporación de Avery Bradley los Pistons encajen por fin y regresen a la trayectoria ascendente que busca Van Gundy. De no ser así, Jackson y Drummond tendrán las horas contadas como pareja.

 

Predicción 10: Bulls, Hawks y Suns serán los tres peores equipos de la liga.

Ahí ahí, arriesgándome.